
¿Cuál es la diferencia entre la aplicación de la ética y el uso del derecho en el ejercicio periodístico?
La labor periodística está compuesta por un conjunto de códigos y normas que en ocasiones afectan la carrera informativa, ya que estas normas deontológicas cumplen una función específica, que es la de constituir los principios éticos de la profesión. Como comunicadores sociales- periodistas, se debe ser razonable y tener gran claridad acerca de qué labor es la que se está cumpliendo, debido a que con el paso de los días la ética profesional está disminuyendo, por diferentes circunstancias que se presentan dentro de esta actividad, en la actualidad aún existen confusiones de que es lo verdaderamente ético.
Asímismo, existe un límite entre la ética y el uso de los derechos en el periodismo. Como primera instancia se encuentra la ética, la cual consiste en cumplir con todos y cada uno de los deberes que nuestra propia razón nos brinda, es algo más íntimo e individual. Pero como seres humanos, responsables de sus actos, deben ser concientes de que la aplicación de la ética dentro del periodismo, apunta al buen vivir en general. Pero un código de ética no es la ética, todo sería más sencillo si lo fuera; la ética avanza a partir de unas advertencias morales que empiezan desde la formación educativa, pero que poco a poco va caducando en el momento que se llega al mundo real, por el hecho que es uno de los primeros desafíos en los que se enfoca la moral.
Como segundo punto, se sabe que como periodistas existen unos derechos fundamentales, como lo son: el derecho a no revelar sus fuentes de información, no participar en la toma de decisiones en el medio de comunicación en que trabaja, derecho a la libertad de prensa, informar sin tener que someterse a ningún tipo de presión interna, y un derecho que no parece, pero que hace parte de esta lista, es el de poder acceder a un salario digno; también existe un derecho demasiado importante, como lo es el de negarse a actuar en contra de sus convicciones personales y morales, momento en el cual, entra la ética profesional, en la que cada quien decide como seguir su camino.
El periodista, Gustavo Colorado, opina que “La diferencia marca de manera exacta, la sutil frontera entre lo que es legal y lo que está bien. Dicho de otra manera: un determinado comportamiento puede no violentar la ley, pero al mismo tiempo no estar bien hecho. Para el ejemplo un caso: un periodista o un medio que investigan y denuncian anomalías de sus competidores en el mundo periodístico o financiero no están violando ley alguna, pero su accionar deja mucho que desear, en la medida en que no utilizan el mismo rasero para hablar de sus aliados o amigos”. Este es un punto de vista muy acertado, debido a que esta diferencia es lo que hace distinguir a un verdadero profesional, porque se hace evidente que cumplir con esta labor, no es solo lo que se dice sino lo que se hace.
Ante esta clase de incógnitas que se presentan en el trabajo informativo, se encuentra Javier Darío Restrepo, un periodista que en la actualidad esta dedicando su profesionalismo a la novela. “Las normas legales son decisiones de las autoridades, con las que se resuelven problemas cambiantes de la sociedad. Pueden ser modificadas cuando esos problemas desaparecen y reemplazadas por otras que respondan a nuevas necesidades. En cambio, la ética codifica actitudes y tradiciones permanentes, fundadas en la naturaleza del hombre. Son tan inmodificables como esa naturaleza”. Responde. Dentro de esta demarcación, la moral es un punto que corresponde en su totalidad al ambiente del ser humano, haciendo de esta una obligación para su vida y su entorno, mientras que la legislación trata de cumplir con los intereses de todo un pueblo, pero que puede se cambiante dependiendo de las necesidades que se vayan presentando.
“En el ejercicio del periodismo hay un imperativo de compromiso con la verdad que trasciende las fronteras de lo estrictamente legal, pero que al mismo tiempo limita con el deber ser de las cosas. Me explico, cuando un periodista hace bien su trabajo se empeña en llegar a la verdad respetando la ley y haciendo uso de ella, por ejemplo, el derecho de petición, pero consciente de que la esfera de lo moral, del bien común y de lo éticamente correcto es muy superior a lo que digan las leyes. Por eso, a veces se presentan conflictos entre el Derecho y la Ética, y es allí cuando el periodista debe tomar decisiones a conciencia sobre lo que publica”. Comenta Luis Francisco Arias Bonilla, periodista. En un Estado Social de Derecho como Colombia, la sensibilidad social del periodista, es algo que caracteriza a muy pocos, aunque puede beneficiar a muchos, y esta debería ser una característica del oficio. El periodista siempre tiene que llevar en su cabeza el deber ser de las cosas, porque acogerse solamente al derecho, abre paso para muchas picardías.
Con respecto a esta diferenciación, se encuentra a favor el periodista Abelardo Gómez, el cual asegura que “Es una pregunta subjetiva, pero desde mi perspectiva la ética obedece a una acción personal o, en este caso, perteneciente a un colectivo profesional específico. Responde, entonces, a un principio deontológico, a unos valores. El derecho, por su parte, obedece a unas leyes generales, que nos abrigan a todos como ciudadanos”. Es así, como en el caso periodístico, se tiene la responsabilidad de dar a conocer los hechos que evidencien que hay algo irregular, aunque eso no implique una ilegalidad propiamente dicha, pero esa decisión tiene que ser tomada sin sesgos, a plena conciencia, y calculando cuáles pueden ser las repercusiones de su determinación.
“El ser humano puede vivir sin leyes, pero no sin ética”
Javier Darío Restrepo
Javier Darío Restrepo
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