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lunes, 12 de abril de 2010

Ética para un capital social




Imagen tomada de : http://noticias.vuelosbaratos.es/wp-content/uploads/2009/03/vuelos-fusion.jpg

Por : Andrea Mesa Quiceno

Los noticieros, los diarios, los programas radiales y muchos otros medios de comunicación dedican algún segmento para hablar de ahorros, se habla de la economía, del alza de los alimentos, el IVA, el salario mínimo. Se podría asegurar que ahorrar o construir un capital puede ser la solución a los diferentes problemas económicos que atraviesa el país. Se me ocurre pensar que el ahorro es la base de un capital y es a la vez la muestra de que se adquiere un compromiso con algo o alguien. Se habla mucho de construir capital, capital económico.

Por qué no pensar en la construcción de un capital social, donde todos contribuyen con sus ahorros personales. Pensemos en una sociedad que aunque entiende que la ética y la moral varían según conceptos y vivencias, también entiende que la ética y la moral son necesarias. Hablemos de la construcción de un capital en la sociedad colombiana, donde quienes se asocian contribuyen con lo que tienen para aportar, sin duda, son muchos los aportantes, la duda es qué puede brindar cada aportante. ¿Mentira, muerte, soledad, salarios injustos, destrucción social, corrupción, calumnias? Si los aportantes y sus aportes son débiles o negativos, así mismo será el capital conformado, o tal vez nadie esté interesado en aportar para un capital o ahorro social. Son diversas las opciones, pero pensemos en la construcción de este capital donde cada uno, con sus capacidades, vivencias, en su día a día y relaciones da su aporte. Por ejemplo, cuando el jefe le paga a sus empleados, cuando en el congreso se toman decisiones, cuando un ciudadano va por la calle y arroja una basura, piensa en el bien personal o en el bien de todos. De esta manera se van haciendo aportes para esa construcción social.

Por esta razón, es necesario pensar ¿qué acumulamos en nuestro país, cuál es nuestro ahorro social, son nuestras conductas y actuaciones la representación del bienestar de nuestra sociedad? Colombia es un país muy particular, sí se piensa en algunas razones para estar orgullosos de este país, seguramente encontraremos varias razones por anotar, pero de manera paralela se encontrarán muchas razones de vergüenza o simplemente situaciones para cuestionar y por eso cuando volvemos al tema del ahorro social, se puede pensar entonces que la tragedia de hoy, el escándalo de mañana, las matanzas, los escándalos en el gobierno, la guerra y el rencor que a diario muestran los medios de comunicación es superado fácilmente por otra situación; la novela, el desfile, el chisme, la película más taquillera. Hablemos de otros detalles, la basura arrojada en las calles, la contaminación, la desigualdad, que los vecinos no se ofrezcan un saludo y otras pequeñas situaciones hablan de las manifestaciones de nuestro capital social.

Como la ética es algo relativo, mediado por diferentes situaciones de tipo social, religioso, preferencias y vivencias; estamos inmersos en una sociedad, en familias, en grupos de trabajo donde no sabemos qué es lo verdadero, donde desconocemos la justicia, donde cada cual busca la suyo y olvida lo de otros. Por eso es bueno apelar a un periodismo ético que busque el equilibrio entre la ética y la técnica y que contribuya en ese capital social a buscar la verdad y a enseñar lo que debe y no lo que conviene.

Sí cada quien es dueño de su verdad y la hace respetar bajo cualquier circunstancia, sí cada quien sigue buscando lo suyo y en especial como periodistas se busca la satisfacción personal o la de algunos pocos no se podrá construir un capital social estable e imperecedero. Sí es necesario apelar a la ética porque esta muchas veces conforma nuestra manera de hablar y actuar ante el dilema de lo que es bueno y es malo.

Apelo también a la palabra de Dios, la cual dice “que por sus frutos los conoceréis”, sino pensamos éticamente nuestras acciones, entonces ¿qué tipo de frutos están brotando de nosotros y de nuestra tierra, y qué dicen esos frutos de nosotros?

Es necesario volver a pensar que el periodista tiene un objetivo social, tiene una responsabilidad con el otro, con todos, no con unos pocos. Por eso, la ética es necesaria, la moral es requerida… volvamos a los principios éticos y construyamos un capital social.

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